Retrato de Ana Margarita Garza Villareal

Sostenibilidad

Ana Margarita Garza Villareal

Directora de Asuntos Públicos Latinoamérica

Clarios

Votación cerrada

Semblanza

Ana Margarita Garza Villarreal es una abogada, académica y líder mexicana pionera en sostenibilidad industrial y equidad de género en América Latina. Egresada y profesora de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, fue la primera mujer de Nuevo León en cursar una maestría en Harvard Law School. Con más de 25 años de trayectoria corporativa, se desempeña como Directora de Asuntos Públicos para LATAM en Clarios y miembro de su Comité Ejecutivo global de Sostenibilidad, consolidando modelos de economía circular cerrada mediante el reciclaje anual de más de 25 millones de baterías de plomo-ácido. Su liderazgo transformó las cúpulas industriales como primera mujer Vicepresidenta de CAINTRA y primera Presidenta del Instituto de Protección Ambiental (IPA). A través de la Fundación Clarios, colidera programas globales con UNICEF y Pure Earth, impactando la salud ambiental de 185 millones de niños y protegiéndolos de la exposición al plomo.

Principal aportación

A lo largo de su carrera, ha logrado impactar el entorno de negocios a través de diversos logros que han transformado ese sector en su operación o modelo de negocio. Durante su paso en el sector financiero, logró cambiar las reglas que permitieron la inversión extranjera directa mayoritaria (cambiando las reglas derivadas de NAFTA) en las afores, así como establecer prácticas importantes de compliance y autoregulación, incluyendo el desarrollo de los lineamientos para las fusiones de las afores y siefores, lo cual permitió la consolidación de este sector financiero.

En su rol actual, una de sus principales aportaciones es la integración de la sostenibilidad y el cumplimiento normativo en el sector industrial, especialmente en el manejo y reciclaje de baterías plomo ácido. En Clarios, encabeza los esfuerzos para consolidar, no solo en Latinoamérica, sino también en Norteamérica, un modelo de economía circular cerrado, donde la sostenibilidad no es una visión a futuro, sino parte de la operación diaria.

En su momento como Presidenta, y actualmente como Consejera del Instituto de Protección Ambiental de Nuevo León, ha aportado su visión de gobernanza y protección ambiental al sector público y privado. Ejemplos de ello son: contribuir en el desarrollo e implementación de una norma oficial mexicana con COMARNAT para el control de emisiones atmosféricas por la fundición secundaria de plomo, lo cual ha ayudado no sólo a establecer reglas claras en un sector industrial, sino también a mejorar y/o regularizar la actuación de los recicladores de metales pesados en México, evitando así impactos al ambiente y la salud; promover el establecimiento del programa voluntario de verificación vehicular en Nuevo León; impulsar la iniciativa “Todos por un Aire más Limpio”, un compromiso colectivo que promueve la colaboración intersectorial, la innovación tecnológica y la transparencia en las acciones orientadas a mejorar la calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey.

Dentro de la organización global de Clarios, el equipo que ella lidera se ha convertido en referente internacional por su estrategia de impacto social, al implementar programas que han sido reconocidos por organismos públicos y privados, locales y nacionales en México logrando la vinculación de la sostenibilidad corporativa con el desarrollo del talento joven.

Ejemplo de esto es la ejecución de proyectos de educación y vinculación comunitaria como "Guardianes del Planeta" (educación ambiental para niños de primaria), "Arranca el Futuro" (desarrollar habilidades de liderazgo comunitario y STEM –robótica, gimnasios de innovación, habilidades tecnológicas para jóvenes, niñas y madres emprendedoras) y "Becas Clarios Energía" (estudiantes universitarios y de preparatorias técnicas enfocados en almacenamiento de energía).

En el ámbito de la responsabilidad social y las condiciones laborales dentro de las organizaciones y sus cadenas de suministro, ha sido impulsora de la adopción en todas sus operaciones industriales en México y Colombia de la norma internacional de certificación SA8000 (Social Accountability 8000) la cual permite demostrar que la empresa opera de manera ética y que respetan los derechos humanos y laborales de sus trabajadores y su cadena de suministro.

Fue promotora de la creación de la Fundación Clarios, y a través de ella ha participado en el establecimiento de alianzas público-privadas con UNICEF y Pure Earth, las cuales han derivado en iniciativas y programas globales como son el “Protecting Every Child’s Potential”, “Healthy Environments for Healthy Children”, y el “Partnership for a Lead-Free Future”, y en México los de Barro Aprobado y Círculo de Mujeres Hechas de Barro. Éstos fueron creados para proteger la salud infantil frente a la exposición al plomo y otros riesgos ambientales, al contribuir en reforzar la concienciación a nivel mundial, fomentar la acción a escala nacional, mejorar la coordinación y facilitar los esfuerzos de estas organizaciones y sus alianzas a fin de reducir la exposición al plomo y poner fin al envenenamiento infantil por plomo.

Impacto concreto

Ha logrado cambiar el entorno de negocios al permitir, en su momento, que se pudiera aumentar la participación de inversión extranjera directa en el sector de las afores, siefores y fondos de inversión mediante el cambio en las reglas de operación establecidas a la luz del Tratado de Libre Comercio, promoviendo así un sector financiero más competitivo y con estándares de cumplimiento de clase mundial, lo cual beneficia a los usuarios de los sistemas de ahorro para el retiro y protege su patrimonio.

En cuanto al medio ambiente, ha promovido la adopción de reglas, criterios y prácticas ambientales en el sector industrial, especialmente en el de producción, manejo y reciclaje de baterías automotrices, logrando fortalecer sistemas de economía circular no solo en México sino en la región de Latinoamérica. Esto contribuye al cuidado del medio ambiente al reducir la extracción primaria de minerales, el uso eficiente de recursos naturales al promover el reciclaje de más de 25 millones de baterías plomo-ácido anualmente, y la operación adecuada y responsable de las instalaciones productivas protegiendo así a las comunidades en donde éstas se encuentran.

Desde la creación de la Fundación Clarios, ha sido una promotora incansable de la alianza con UNICEF, la cual ha contribuido a sentar las bases empíricas, las políticas y los programas nacionales necesarios para proteger a los niños, al tiempo que han creado las condiciones para un futuro más seguro y responsable. Esta colaboración ha evolucionado desde el apoyo a los programas nacionales hasta la contribución a la configuración de la acción mundial en materia de salud ambiental infantil. Durante los seis años que dicha alianza ha existido, el impacto ha sido:

- 185 millones de niños menores de cinco años a los que se ha prestado asistencia a través de programas de salud ambiental más sólidos,

- 14 países que han fortalecido sus sistemas nacionales de salud ambiental

- 31,452 profesionales sanitarios formados en salud ambiental infantil

- 4,607 profesionales sanitarios formados en la prevención y el tratamiento del envenenamiento por plomo

- 1.13 millones de cuidadores a los que se ha llegado directamente mediante programas de sensibilización sobre amenazas medioambientales

- 178 millones de personas a las que se ha llegado a través de canales en línea y digitales

- 7,384 jóvenes defensores movilizados

- 11 países que han adoptado políticas que integran los riesgos para la salud ambiental de los niños en la atención primaria

- 10 países que han involucrado al sector privado en la salud ambiental de los niños

Asimismo, a través de la Fundación Clarios, en México ha trabajado con gran dedicación en colaboración con Pure Earth en la iniciativa de cerámica sin plomo durante más de diez años. Desde 2015, ella ha colaborado con Pure Earth y con empresas de reciclaje secundario de plomo en México para dar a conocer los estudios que revelaron que la cerámica es una de las principales fuentes de intoxicación por plomo en México. Uno de los ingredientes utilizados en la cerámica tradicional mexicana es un esmalte a base de plomo, la cual es tóxica para los seres humanos, en particular para los niños. Junto a Pure Earth, su liderazgo y compromiso han sido fundamentales para promover la cerámica sin plomo y así acabar con esta fuente centenaria de exposición al plomo que afecta a millones de niños mexicanos, así como a miles de artesanos de grupos indígenas vulnerables, y a sus familias.

La votación está cerrada.

El jurado elegirá a la ganadora entre las dos más votadas de cada categoría.